Himno Nacional
Himno Nacional. Es, junto a la Bandera y el Escudo, un símbolo nacional de la República de Cuba. Fue compuesto por Pedro Figueredo e instrumentado por Manuel Muñoz Cedeño.

Es una exhortación al pueblo cubano a tomar las armas para luchar por la patria, lo que es motivo de orgullo. Aunque se pueda perder la vida en ese empeño, esto será recompensado en el recuerdo de la patria, por lo que se considera que es preferible morir en ese intento, tratando de ser libres antes que estar encadenados ni sometidos y soportando todo tipos de ultrajes. Para lograrlo hay que romper las cadenas y alcanzar la libertad, la independencia. Para esto hace una exhortación final a tomar las armas, calificando de valientes a los que las empuñen con rapidez.
Letra
La partitura y letra originales fueron donadas al Museo Nacional de la Música. Dicha composición poética está conformada por seis estrofas o cuartetas de veinticuatro versos, que transgreden el molde clásico de la redondilla. El autor se sirve de la polimetría, prescindiendo de estructuras métricas cerradas y de la rima tradicional.
La letra original de La Bayamesa era la siguiente:
Al combate corred, bayameses,
que la patria os contempla orgullosa.
No temáis una muerte gloriosa,
que morir por la Patria es vivir.
En cadenas vivir, es vivir
en afrenta y oprobio sumido.
Del clarín escuchad el sonido.
¡A las armas valientes corred!
No temáis; los feroces iberos
son cobardes cual todo tirano
no resiste al brazo cubano
para siempre su imperio cayó.
Cuba libre; ya España murió
su poder y orgullo do es ido
¡Del clarín escuchad el sonido,
a las armas valientes corred!
Contemplad nuestras huestes triunfantes
contempladlos a ellos caídos,
por cobardes huyeron vencidos
por valientes supimos triunfar.
¡Cuba libre! Podemos gritar
del cañón al terrible estampido
¡Del clarín escuchad el sonido,
a las armas valientes corred!
Al oficializarse como Himno Nacional de Cuba, una vez independizada la Isla, se suprimieron las estrofas que, producto de casi cuatro siglos de humillaciones e ignominias, a partir de entonces herían la sensibilidad del pueblo español, al cual los cubanos hemos permanecido siempre muy unidos por lazos de sangre y de cultura.
En las seis estrofas relaciona versos sueltos o libres (1’ y 4’ ) con los 2’ y 3’ de rima consonante. Coinciden fonéticamente: orgullosa/gloriosa; sumido/sonido; tirano/cubano; ido/sonido; caídos/vencidos; estampido/sonido (9). La quinta estrofa vincula la consonancia descrita con la rima interna, dada la coincidencia fonética de sonidos en el interior de la estrofa. Estos son: huestes/triunfantes/valientes. Los versos encabalgados en la segunda y tercera estrofas, comunican contención, ofreciendo intensidad de las emociones en su continuidad.
El texto en estrofas de cuatro versos decasílabos corresponde a las estructuras que se usaban en el Siglo XIX para las canciones cubanas. Las formas de expresión que aparecen en el texto sólo se usaban en los poemas y no corresponden al habla popular ni a las estructuras actuales del idioma español que se habla en Cuba, pero para el pueblo, el énfasis del imperativo ¡Al combate corred bayameses! / Que la patria os contempla orgullosa – resulta un mensaje directo que es comprensible aún para los niños.
Las partituras originales del himno desaparecieron en el incendio de Bayamo, pero el autor repitió la escritura de la partitura para voz y piano a petición de una amiga, y ésta, también original, se conserva en los fondos del Museo Nacional de la Música, y se expone al público en esta conmemoración. Permanentemente se muestra una copia junto a la efigie en plumilla de Perucho Figueredo junto a una Bandera cubana.
El Museo atesora también una colección de partituras y grabaciones del Himno en distintos soportes como son cilindros y discos de fonógrafo, discos de placas perforadas en cajas de música y una caja de cilindro de púas, que son mostrados en esta efeméride.









hola como estas saludos para todos buanas, tarde amigo
Saludos hermano que tenga buena tarde y un feliz fin de año
lo propio